miércoles

Esta tarde fui al parque a jugar pelota
las hojas secas habían inundado el césped.
Conecté unos hits demoledores
con mi nuevo bat cromado.
Los chicos, con sus gorras amarillas, se unieron al juego.
Uno de ellos desde el monticulo dijo entredientes: "tiene el corazón del viejo Dave"
mientras lanzaba hacia mí la bola de costuras rojizas.

sábado

la suerte
me está esperando a un par de cuadras
cree que voy a su encuentro
que voy a hacer?
nunca supe buscar las cosas
y a veces pierdo el control de mis movimientos
Salieron en masa de su colmena
descubriendo sus mal formados brazos al sol
una acción humillante
en comparación con la belleza de sus movimientos
hipnóticos

martes

fabricar bocha de cosas que floten
como joyas con ojos de búho
o algo por el estilo,
bien de mi tiempo.
arrasar con un juego de sombras
destrozarlas de la forma más cruel
pero por sobre todo
deslizarme por aquel sendero como una medusa
tan diminuta que nadie pueda alcanzarme...
Fanáticos de las excavaciones arqueológicas modernas se precipitan sobre sus pupitres
frente a la presentacion que se proyecta en la pared más mugrienta del lugar.
Su respiración se entrecorta con cada nombre en latín.
No pueden creer lo que oyen: un inicio remoto, a millones de años de sus corazones desbordados.
Ficticio, claro, pero ¡Qué va!Siguen embriagándose de fábulas con pretenciones científicas;
deglutiendo arcilla en un cuadrante de sus anhelos más ingenuos.
Creen que pueden oir a lo lejos los picos enterrándose en algún montículo cualquiera.
Los tigres comenzaban a echar fuego por sus bocazas doradas. Bien grandes sus garras se paseaban por entre los barrotes relucientes de sol y acero. Contenían los latidos dentro de su pecho para evitar cualquier ruido que pudiera echar a perder su incipiente ataque. Desde mi ubicación podía sentir cómo su pelaje se elevaba y sus pupilas, expandiéndose, focalizaban suavemente el objetivo. Bajo los casi invisibles bigotes escondían furia pura ebullendo...

jueves



martes

Octavo mensaje:
"Una anciana llega hasta un sitio de sombra bajo un árbol en medio de la plazoleta. Toma una rama, posa sus escuálidos dedos en la vara y los arrastra hasta el extremo arrancando a un paso todas sus hojas. Respira profundo para sentir el olor a savia fresca."

domingo

Un hilo de telaraña infinito flota en una calleja bañada en rocío. Un chico pasa en bicicleta, el hilo se prende a su camisa y se aleja reluciendo a causa del sol que suavemente se eleva en dirección a la avenida.

viernes

Inmóvil. Sostenido en el tiempo. Recordando silenciosamente la belleza absorbida. Reteniendo el aroma de la noche. Proyectando la construcción de los segundos que están por llegar. Susurrando lo nuevo en tus oídos...
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